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Se acabó la guachafita: pequeño manifiesto personal transfemidisca.

Este manifiesto tiene referencias muy directas a la violencia transfóbica, la transmisoginia, el capacitismo, y la transfobia. Es probable que a alguien le incomode mucho o le sea traumático leer tales referencias. Por eso, hago la advertencia.

Esto lo escribo desde la indignación, desde la digna rabia, desde la furia y el enojo de ver que el establecimiento y las élites "intelectuales" de este país saquen su verdadera cara y pelen el cobre con su complicidad para proteger la difusión libre de discursos transfóbicos, cuando en otro caso no lo harían. Lo que esta mujer trans discapacitada y neurodivergente tiene para decir es un manifiesto por la dignidad y la humanidad de sus congéneres, para que se les respete y se les reconozca como seres humanos sujetos de derechos y que tienen derecho a disfrutar de una vida digna y libre de violencias y de prejuicios.

Y sí que se notan los privilegios en los que vive esa élite intelectual. Nunca han tenido que vivir por toda la mierda que pasan la mayoría de mujeres trans de este país. Nunca han tenido que pasar hambre y frío, sin hogar, por que las sacaron de su casa. Nunca han tenido que recurrir al trabajo sexual de supervivencia o a ser forzadas a trabajar en una peluquería (sin demeritar la profesión) solo por que son trans. Nunca han tenido que ir de incógnito en la vida (si tenemos cispassing) o estar en el closet y verse como hombres cis (si no tenemos cispassing) para evitar que nos echen de nuestros trabajos o nos violenten en los ambientes donde vivimos. Nunca han tenido que experimentar el miedo de salir y exponer nuestras feminidades a la calle, y que luego nos griten improperios y cosas horribles, nos agarren a golpes, puñaladas, o machetazos, o que nos peguen un tiro "por ser mar*c*s", y que luego de quedar malheridas, muramos sin atención médica por que "este es un trans". Nunca han tenido que vivir con terror en su casa por que son mujeres trans discapacitadas/con discapacidad, y que no se les reconozca su identidad de género por su discapacidad e incluso se las institucionalize por expresar su identidad de género. Y sobre todo, NUNCA han tenido que vivir el desafío de ser mujeres trans, retando a las estructuras establecidas de sexo y género en una sociedad cisheteropatriarcal, y viéndose expuestas a una infinidad por ello.

Y aún así, muchas personas tienen el descaro y el atrevimiento de decir que ese tipo de discursos transfóbicos son "opiniones divergentes", o "discusiones académicas", o son "expresiones difíciles", desconociendo la carga ofensiva y violenta que traen, y las consecuencias que acarrean. Algunas personas, al replicar la apología a esos discursos, están rompiendo un compromiso y una responsabilidad social, moral y ética que hace parte de sus profesiones.

Y por otro lado, están las personas que defienden ese tipo de discursos, que le quieren quitar hasta la condición humana a las mujeres trans solo por que unos capítulos y apartes de unos libros y papers de teoría feminista no están de acuerdo con su existencia, desde una visión supremamente academicista, privilegiada, y pedante de la vida y la realidad. Es una visión fascista. Solo quieren que el mundo se acople a su teoría estrecha, así sea a las malas. Y ya vimos en la historia los horrores que pasan cuando esos discursos se apologizan y se normalizan.

No entienden que al hacer apología a la transmisoginia violentan la dignidad de todas las mujeres y atacan a todas. La transmisoginia no es solo odiar la disidencia del género, es odiar a todo lo que representa la feminidad y darle carta blanca a otros tipos de misoginia.

Cuando no hay nadie que nos defienda, nos defenderemos nosotras mismas. Y a esas personas odiantes y apologizadoras del odio se les acabó la guachafita. Si no nos van a dar voz y representación, haremos nuestros propios espacios y ocuparemos los de ustedes. Y participaremos en sus espacios, en la política, en los medios, todo para que nos escuche, para que el mundo nos entienda y poder defender nuestra dignidad.

Y por todo esto yo soy y siempre seré transfemiDISCA. Por que un ataque transmisógino no es solo contra la mujer trans, afecta a todas las mujeres. Y como mujeres, merecemos respeto y liberación. Merecemos poder vivir en paz, sin miedo, y humanamente. Y si tocan a una, tocan a todas.

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